Fiestas

Torrelaguna es pueblo hospitalario y alegre y sus fiestas conjugan "presente" y "pasado", tradición y futuro, la solera de lo añejo y la novedad de lo reciente, en un acompasado movimiento que garantiza la supervivencia de su carácter esencial y particular, en todo tiempo.

Las fiestas torrelagunenses se clasifican en fiestas mayores y fiestas menores, según su importancia institucional; y así son celebradas:

Fiestas mayores o patronales

En junio, a mediados, la tradicional y venerable Romería de Santa María de la Cabeza: Herencia de las antiquísimas Letanías a la Ermita de la Virgen de la Piedad, instituidas según tradición por Santa María de la Cabeza, esposa del Santo labrador madrileño.

En septiembre, primer viernes de mes, se celebran las fiestas Patronales en honor a la Virgen Nuestra Señora de la Soledad, creadas póstumamente por el Cardenal Cisneros para celebrar la Natividad de la Virgen María, Madre de Dios.

En estas fiestas de septiembre se ofrecen al pueblo y al visitante tradicionales encierros de toros, diversiones feriales colectivas y de las peñas grandes y chicas, la espectacular "Noche de fuego y pólvora", amenos bailes populares en la Plaza Mayor, completándose con competiciones y certámenes variados.

En septiembre día 9 y diciembre día 14, se han recuperado, con carácter conmemorativo local, las festividades de Santa María de la Cabeza y de San Nicasio, obispo, patrones de la Institución Municipal, desde los siglos XVI y XVIII respectivamente.

Fiestas menores o populares

En mayo, las fiestas de la Cruz y de las Hermandades Cofradiales que, con motivo de la Pascua Cristiana, se celebran con la tradicional luminaria y familiar verbena tras los actos religiosos.

La festividad del 2 de mayo (fiesta cívica de la Comunidad de Madrid) y del día 15, Patrón San Isidro Labrador, son otras fiestas que se celebran en este mes. En diciembre se realizan actividades representativas de animación local en la llamada Semana Cívica Socio-Cultural y Deportivo Local.

Otras fiestas

Otras fiestas de gran incidencia local, en el ámbito social y deportivo, son los Carnavales, los Reyes Magos, la noche de San Juan y la Vuelta Ciclista a la Sierra Norte.

Festejos taurinos

Todos los años, durante la primera semana de septiembre, con motivo de las Fiestas Patronales de Torrelaguna, en honor de Nuestra Señora de la Soledad, tienen lugar los Festejos Taurinos Populares con gran tradición en la Villa, entre los que hay que destacar los encierros, las novilladas con picadores y las corridas de toros.

Los encierros, también llamados "carreras de toros", en Torrelaguna, son de antiguo origen y el complemento que singulariza y magnifica las fiestas locales.

En los archivos municipales encontramos pruebas de la afición local hacia el festejo taurino como elemento magnífico de toda festividad pública que se precie como tal. La Vega del Jarama, la de antes, era jocunda dehesa de bravías reses que se "animaban" la Corte galana de Trastámaras y Austrias. Con los Borbones, en esto del toro, hubo de todo y para todo, hasta un torero local, Valentín Martín Lorenzo.

Los astados, traídos en hora temprana, hasta bien entrado el siglo XX, por cañadas y caminos desde sus descansaderos, por la cercana casa de oficios, hasta la Villa por el lavadero, antiguo Portazgo, a uña de caballo, alpargata y bueyes, eran recibidos por valientes que, con el "jaleo" de los asistentes encaramados a palo acompañaban la reata que se va a lidiar hasta el coso local, donde el público, subido en él, observaba el ganado y valora el interés de la tarde.

Los comentarios e impresiones de "lo visto" y "por ver" eran el sabroso y la cálida palmada que animaban la espera, con riesgos generosos y variados condumios, de la hora suprema. Y entre tanto, vecinos, visitantes y curiosos aprovechan para darse un garbeo por la "carrera", en donde encontrarse y sorprenderse...

Y las calles de la "carrera", con los balcones de fiesta y los corrillos de camino, cuentan a bombo y platillo de la banda del vermú su historia.